C. G. Jung, Psicología y religión
"Religión es -como dice la voz latina religare- la observancia cuidadosa y concienzuda de aquello que Rudolf Otto acertadamente ha llamado lo 'numinoso': una existencia o efecto dinámicos no causados por un acto arbitrario, sino que, por el contrario el efecto se apodera y domina al sujeto humano que siempre, más que su creador, es su víctima. Sea cual fuere su causa, lo numinoso constituye una condición del sujeto, independiente de su voluntad. En cualquier caso, al igual que el consensus gentium, la doctrina religiosa señala invariablemente y en todas partes que esa condición ha de coordinarse con una causa externa al individuo. Lo numinoso es, o la propiedad de un objeto visible, o el influjo de una presencia invisible que producen una especial modificación de la conciencia. Tal es, al menos, la regla universal".
"Entiendo que la religión es una actitud especial del espíritu humano, actitud que -de acuerdo con el empleo originario del concepto 'religión'- podemos calificar de consideración y observancia solícitas de ciertos factores dinámicos concebidos como 'potencias' (espíritus, demonios, dioses, ideas, ideales o cualquiera fuere la designación que el hombre ha dado a dichos factores) que, dentro de su mundo, la experiencia le ha presentado como lo suficientemente poderosos, peligrosos o útiles para tomarlos en respetuosa consideración; o lo suficientemente grandes, bellos y razonables para adorarlos piadosamente y amarlos".
"Las confesiones son formas codificadas y dogmatizadas de experiencias religiosas primitivas".
"Nuestro espíritu no puede aprehender su propia forma de existencia, porque no tiene su punto de Arquímedes en lo exterior; no obstante, existe, La psique existe; más aún, es la existencia misma".
"Debo admitir que lo inconsciente suele manifestar una inteligencia y una finalidad superiores a la comprensión consciente de que somos actualmente capaces". "La experiencia psicológica invariablemente me ha mostrado que ciertos contenidos proceden de una psique más amplia que la conciencia. Con frecuencia entrañan un análisis, una comprensión o un saber superiores al que la conciencia sería capaz de producir. el término apropiado para estos acontecimientos es intuición [...] la intuición no se hace, sino que, por el contrario, siempre adviene espontáneamente: se tiene una ocurrencia originada de por sí, y a la que podemos captar sólo cuando le echamos mano con suficiente rapidez".
C. G. Jung, Psicología y religión, Barcelona, Paidós, 1981.
Psychologie und Religion, Zurich - Leipzig, Rascher Verlag, 1940
https://youtu.be/AzqmVa6n-es?si=vMRHiPqEyOVmgswa Nathaniel Rateliff & The Night Sweats: Howling at Nothing
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