C. G. Jung: sobre el "anima" (alma)

 

"Anima quiere decir alma y designa algo muy maravilloso e inmortal. Pero eso no siempre fue así. No hay que olvidar que este tipo de alma es una representación dogmática que persigue el fin de conjurar y atrapar algo inquietantemente espontáneo y vivo. {...}  

Un ser animado es un ser vivo. El alma es lo vivo en el hombre, lo vivo y causante de vida por sí mismo; por eso insufló Dios un hálito viviente en Adán para hacerlo vivir. El alma, con astucia y juego engañoso, arrastra a la vida la inercia de la materia que no quiere vivir. Convence de cosas increíbles para que la vida sea vivida. Está llena de trampas para que el hombre caiga, toque la tierra, y allí se enrede y se quede, y de ese modo la vida sea vivida; igual como ya Eva en el Paraíso no pudo dejar de convencer a Adán de la bondad de la manzana prohibida. Si no fuera por la vivacidad y la irisación del alma, el hombre se hubiera detenido dominado por su mayor pasión, la inercia.  Un cierto tipo de racionalidad es su abogado, y un cierto tipo de moralidad le da su bendición. Pero el tener alma es el atrevimiento de la vida, que juega su juego élfico por debajo y por arriba de la existencia humana, y por ello dentro del dogma es amenazado y propiciado con penas y bendiciones unilaterales, que van mucho más allá del mérito que puede alcanzar el hombre. El cielo y el infierno son destinos del alma y no del hombre civilizado, que con su flaqueza y timidez no sabría qué hacer en una Jerusalén celestial.

El anima no es el alma del dogma, no es una anima rationalis, porque ese es un concepto filosófico y el anima es un arquetipo natural que subsume de modo satisfactorio todas las manifestaciones de lo inconsciente, del espíritu primitivo, de la historia de la religión y del lenguaje. Es un "factor" en el sentido propio de la palabra. No es posible crearla, sino que es el a priori de los estados de ánimo, reacciones, impulsos y de todo aquello que es espontáneo en la vida psíquica. Es algo viviente por sí, que nos hace vivir; una vida detrás de la conciencia que no puede ser totalmente integrada en ésta y de la cual, antes bien, procede la consciencia. {...}

Pese a que perecería que el anima abarcara la totalidad de la vida psíquica inconsciente, el anima es sin embargo sólo un arquetipo entre muchos otros. No es, entonces, lo que caracteriza sin más ni más lo inconsciente. Es sólo un aspecto de éste". 

C. G. Jung, Arquetipos e inconsciente colectivo, Barcelona, Paidós, 1984, pp. 32-34.


Lapesa_183_195.pdf   LAPESA: "Alma y ánima en el Diccionario Histórico de la Lengua Española"  

https://www.youtube.com/watch?v=tiBzFZ2YCYM  Escolanía de Montserrat: Virolai 

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