Paul Auster, El libro de las ilusiones
"Vamos, dispare, le dije. Me haría un gran favor.
Las palabras salieron de mis labios antes de que supiera que iba a pronunciarlas. Me sonaron duras y terribles, de esas que sólo pronunciaría una persona desquiciada pero una vez que las oí, me di cuenta de que no tenía intención de retirarlas. Me gustaban. Me agradaba su brusquedad y su franqueza, con su enfoque decisivo y pragmático del dilema al que me enfrentaba. Pese a todo el valor que me infundieron sigo ignorando, sin embargo, su verdadero significado. ¿Estaba pidiéndole realmente que me matara, o buscando la manera de disuadirla y evitar que lo hiciera? ¿Quería realmente que apretase el gatillo, o intentaba forzarle la mano y confundirla para que soltara el revólver?"
Paul Auster, El libro de las ilusiones, Barcelona, Anagrama, 2003.
The Book of Illusions, Nueva York, Henry Holt, 2002
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