Graham Greene, El doctor Fischer de Ginebra
"Se había levantado un viento glacial y regresé a mi mesa, donde leí, por cierto muy oportuno, el Seafarer de Ezra Pound:
Erizado de duros carámbanos, donde volaba el granizo,
Nada oí salvo el áspero aguaje
Y la ola gélida...
A continuación abrí al azar la antología y di con los 33 Momentos Felices, de Chin Shengt'an. Siempre he hallado una espantosa complacencia en la sabiduría oriental: <<Cortar con un cuchillo afilado una sandía de brillante verde en la gran fuente escarlata de una tarde de verano. Ah, ¿no es eso felicidad?>> Oh, sí, siempre y cuando sea uno un filósofo chino, acomodado, objeto de gran estima, en paz con el mundo y, sobre todo, seguro, a diferencia del filósofo cristiano, que medra en el peligro y la duda. Por mucho que no participe yo de las creencias cristianas, prefiero a Pascal: <<Es cosa sabida que el espectáculo de gatos o ratas, el crujido del carbón, etc., pueden desquiciar el juicio>>.
Graham Greene, El doctor Fischer de Ginebra, Barcelona, Seix Barral, 1985
Doctor Fischer of Geneva / Or the Bomb Party, 1980

Comentarios
Publicar un comentario