José Donoso, El lugar sin límites
"Cuando don Alejo ve que alguno de sus perros negros anda mal, que se pone flojo o muy manso o se manca de una mano, nos encerramos, don Alejo y yo, con el perro, y lo mata de un pistoletazo... yo lo sostengo para que le pegue bien el balazo y después lo entierro. Y cuando la perra que guardamos encerrada en el fondo de la huerta está en celo, les damos yohimbina a los perros y nos encerramos de nuevo, don Alejo y yo, con ellos en el galpón, y los brutos se pelean por la perra, se vuelven locos, quedan heridos a veces, hasta que se la montan y ya está. De los cachorros se deja los mejores, y si ha matado a uno de los grandes se queda con uno nada más, y a los otros los voy a echar yo al canal de los Palos en un saco. Cuatro, le gusta tener siempre cuatro. Y los perros, aunque sean otros, se llaman siempre igual, Negus, Sultán, Moro, Otelo, siempre igual".
José Donoso, El lugar sin límites, Barcelona, Bruguera, 1981. Edición original: 1965.
¡Buen libro!
https://youtu.be/wv1EZOpHDPg?si=YGQrPClHiCT6mQjc The Dead South: Broken Cowboy
Excelente episodio que hará las delicias de los animalistas. De cuando el ser humano se sabía diferente a los animales irracionales y los sabía a su servicio. Ahora las ancianas y las jóvenes yermas los pasean en carricohes de bebés, produciendo una sensación de fin de civilización que no se la salta un autóctono de algunas regiones regadas por el río que acaba en un Delta. ¡Exacto¡ - El Ebro.
ResponderEliminarPues estaba pensando en el Nilo, por aquello de que "no se lo salga un egipciano".
EliminarPor lo demás, el título es excelente por sugerente. Me da la impresión de que ha sido mútiples veces parafraseado.
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